Ser del Inter FA: aprender a sufrir… y a crecer Ser hincha del Inter FA en este momento es casi una escuela de paciencia. Venimos de un torneo donde el equipo ha mostrado chispazos muy buenos pero también golpes duros, y ahora, en la Copa Presidente, el partido contra Isidro Metapán en Las Delicias vuelve a ponernos frente al espejo. No es fácil, pero también es una oportunidad para entender quiénes somos como equipo y hacia dónde podemos mejorar. Lo bueno: una identidad que no se traiciona Hay algo que me gusta mucho del Inter FA, incluso en partidos complicados: el equipo insiste en jugar a lo que cree. Se ve nuevamente la intención de salir desde el fondo, tratando de conectar por bajo antes que rifar la pelota. [ youtube ] El equipo busca armar desde el mediocampo, con jugadores que se ofrecen entre líneas para recibir y girar. [ youtube ] Los laterales vuelven a ser una pieza clave para dar amplitud, abrir la cancha y tratar de desordenar a Metapán por fuera....
Ser hincha del Inter FA es vivir en una montaña rusa: uno ve un equipo que quiere jugar bien, que se planta con valentía, pero que termina pagando caro detalles que parecen corregibles. El partido contra Águila fue exactamente eso: una mezcla de orgullo por la propuesta y frustración por cómo se escapan los puntos. No escribo esto para pegarle al cuerpo técnico ni a los jugadores, al contrario. Con Luis Marín y Harold Wallace al frente, dos tipos de jerarquía mundialista, uno sabe que el trabajo es serio. Pero como aficionado que se traga los 90 minutos con atención, quiero compartir lo que veo desde la grada o desde la pantalla, con la idea de sumar, no de restar. Lo bueno: la idea está clara A mí, personalmente, me gusta la identidad que está tomando el Inter FA. Se nota que el equipo quiere jugar, no tirar pelotazos y esperar un milagro. El equipo intenta salir desde el fondo, conectando con el mediocampo y no regalando la pelota a la primera presión del rival. [ youtube ] ...